El gobierno de Cuba solicitó formalmente a la Organización de las Naciones Unidas intervenir para frenar lo que considera una creciente amenaza militar de Estados Unidos contra la isla, en medio del deterioro de las relaciones bilaterales y del endurecimiento de las sanciones económicas impulsadas por Washington.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, sostuvo una reunión en Nueva York con el secretario general de la ONU, António Guterres, en la que expresó la preocupación de La Habana ante un posible escenario de confrontación. El funcionario aseguró que una agresión militar tendría consecuencias devastadoras para la población cubana y advirtió sobre el riesgo de un “baño de sangre”.
