La reforma al Poder Judicial en México continúa generando inquietud en el gobierno de Donald Trump. El presidente reiteró su preocupación por los posibles efectos de esta transformación institucional, especialmente en lo relacionado con la inversión extranjera y la cooperación en materia de seguridad.
Aunque la reforma ya forma parte del marco legal mexicano y avanza en su implementación, autoridades estadounidenses han mantenido el tema como un punto recurrente en el diálogo bilateral. Desde Washington se ha subrayado que cualquier cambio en el sistema de justicia debe garantizar jueces capacitados, independientes y ajenos a influencias externas.
