El gobierno de Cuba afirmó que enfrenta un escenario de presión constante por parte de Estados Unidos, al señalar que en los últimos meses se ha intensificado una estrategia que combina medidas económicas, aislamiento internacional y advertencias que, según La Habana, apuntan incluso a posibles acciones militares.
En una declaración difundida con motivo del aniversario de la Invasión de Bahía de Cochinos, el Ejecutivo encabezado por Miguel Díaz-Canel sostuvo que la isla vive bajo un “asedio permanente”, caracterizado por una escalada de presiones que, asegura, han aumentado recientemente.
De acuerdo con la postura oficial, las acciones de Washington no se limitan al histórico embargo económico, vigente desde hace más de seis décadas, sino que han evolucionado hacia nuevas formas de restricción. Entre ellas, destacó un endurecimiento en el ámbito energético que ha complicado aún más la ya frágil situación interna del país.
