La justicia de El Salvador dio inicio a uno de los procesos judiciales más grandes en su historia reciente, al abrir un juicio masivo contra presuntos integrantes de la Mara Salvatrucha (MS-13), una de las estructuras criminales más violentas de la región. En el banquillo se encuentran cerca de 490 acusados, entre ellos fundadores, líderes históricos y miembros de la llamada “ranfla”, considerada la máxima jerarquía de la organización.
De acuerdo con las autoridades, el número total de imputados asciende a 492, aunque en algunos registros oficiales la cifra se ubica ligeramente por debajo. Todos enfrentan cargos por su presunta participación en una extensa red de delitos cometidos durante al menos una década, en un periodo que abarca de 2012 a 2022. En conjunto, se les atribuyen decenas de miles de crímenes, lo que convierte este caso en un parteaguas en la estrategia de seguridad del país.
