El estratégico estrecho de Ormuz ha sido reabierto a la navegación comercial en medio de la tregua temporal entre Israel y Líbano, en un movimiento que alivia momentáneamente la presión sobre los mercados energéticos globales, pero que sigue rodeado de incertidumbre.
La decisión fue anunciada por el gobierno de Irán, que confirmó la apertura total del paso marítimo para buques mercantes mientras se mantenga el alto el fuego, pactado por un periodo aproximado de diez días. Este corredor es considerado uno de los puntos más críticos del comercio internacional, ya que por él transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
