Momentos de tensión se vivieron este sábado en las inmediaciones de la Casa Blanca, en Washington, luego de que un tiroteo dejara al menos dos personas heridas y provocara un amplio despliegue de seguridad por parte del Servicio Secreto de Estados Unidos.
El incidente ocurrió tras el reporte de un hombre armado cerca del perímetro presidencial, una de las zonas más resguardadas de la capital estadounidense. Agentes federales respondieron de inmediato y se registraron detonaciones que obligaron a activar protocolos de emergencia y resguardar al personal que se encontraba en el complejo gubernamental.
De manera preliminar, autoridades informaron que entre los lesionados estaría el presunto agresor, aunque hasta ahora no se ha confirmado oficialmente su identidad ni las causas del ataque.
El FBI y el Servicio Secreto mantienen abierta una investigación para determinar si el hecho representaba una amenaza directa contra instalaciones federales o funcionarios estadounidenses. El caso generó preocupación por la seguridad en el corazón político de Estados Unidos.
