Doce días después de que dos fuertes sismos remecieran el centro-norte de Venezuela, el país continúa contando sus pérdidas. El último balance entregado por las autoridades eleva a más de 3 mil 500 el número de fallecidos y a 16 mil los heridos, cifras que confirman que la tragedia del 24 de junio se ha convertido en el desastre natural más letal que ha vivido la nación en el último siglo.
Según los datos difundidos por el Gobierno, el doble sismo —de magnitudes 7,2 y 7,5, registrado con apenas segundos de diferencia— ha dejado además a 17 mil 854 ciudadanos sin techo, una cifra que sigue creciendo a medida que los equipos técnicos evalúan la habitabilidad de cientos de edificaciones dañadas en Caracas, La Guaira y otros estados del norte del país.
