México se encamina hacia uno de los procesos electorales estatales más relevantes de los próximos años. En 2027, un total de 17 entidades federativas renovarán sus gubernaturas, lo que representa casi la mitad del país y una prueba política clave a mitad del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum.
El proceso no solo definirá nuevos gobiernos locales, sino que también pondrá a prueba la fuerza territorial de los partidos políticos y podría modificar el equilibrio del mapa político nacional. A más de un año de la jornada electoral, diversos sondeos comienzan a perfilar a los aspirantes con mayor presencia en sus partidos, aunque con un elemento constante: la alta indecisión entre los votantes.
