Durante el periodo en que Rubén Rocha Moya permaneció alejado de la gubernatura de Sinaloa, la entidad registró una disminución considerable en varios indicadores delictivos, de acuerdo con información difundida por autoridades en materia de seguridad pública.
Los datos correspondientes a los meses de mayo a julio muestran que el homicidio doloso tuvo una reducción del 32 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior, al pasar de 430 carpetas de investigación a 292. Este descenso se dio en un contexto donde Sinaloa continúa figurando entre las entidades con mayores niveles de violencia en el país.
