La proliferación de gaseras y puntos de venta para el rellenado de tanques responde a la situación económica de la población, que carece de poder adquisitivo para comprar cilindros completos de 20 kilos, cuyo precio ronda los 450 pesos. En la estación Gasoleña de la sabana la gente carga entre 50 a 100 pesos y es un reflejo de la falta de capacidad económica.
José Luis Oviedo, representante de la compañía Gasoleña S.A de C.V, señaló que esta medida busca apoyar a los consumidores que no cuentan con el poder adquisitivo para comprar tanques completos y recordó que se manejan con los precios internacionales.
Estos puntos de recarga reflejan el impacto económico que atraviesa la población, donde la compra de gas por cantidades pequeñas se ha convertido en una solución para enfrentar la inestabilidad financiera familiar.
