La inseguridad en Veracruz ha alcanzado al sistema educativo, convirtiendo escuelas públicas en nuevos blancos del crimen organizado, obligando al cierre de planteles y al desplazamiento forzado de docentes en distintas regiones del estado.
La violencia ligada al cobro de piso alcanzó a escuelas públicas en Veracruz, donde directivos y personal educativo han denunciado amenazas, extorsiones y ataques con bombas molotov contra planteles, forzando, en algunos casos, a la suspensión de clases presenciales y a reforzar medidas de seguridad para proteger a estudiantes y docentes.
