De acuerdo con información de inteligencia, se indica que desde 1999 “los hermanos Hernán y Humberto Bermúdez Requena empiezan a introducir cocaína al estado, principalmente en la ciudad de Villahermosa, en los diversos centros nocturnos, bares y discotecas”.
En una radiografía del narcotráfico en Tabasco, se informó que el primer contacto de Hernán Bermúdez con un grupo delictivo fue con el Cártel del Golfo, a través de Miguel Ángel Bosado Granier, señalado como operador de ese grupo en el sureste del país, asesinado con el sello de la mafia.
