Según especialistas en seguridad “Los Chapitos”, son los últimos grandes capos con nombre y apellido del Cártel de Sinaloa, llevan años operando en una paradoja, son los herederos más buscados del narco mexicano y al mismo tiempo, los arquitectos de una alianza con su peor enemigo histórico, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, encabezan la facción más poderosa del Cártel de Sinaloa tras la detención de su padre en 2016, ambos figuran en las listas de búsqueda de Estados Unidos por cargos de narcotráfico, y ninguno ha sido capturado pese a más de dos décadas de estrategia kingpin en México.
