Los grandes eventos deportivos no crean el problema del robo de carga, pero sí lo amplifican, pues los cierres viales, los desvíos obligatorios y el incremento en el flujo peatonal y vehicular concentran la carga en tránsito en rutas alternativas con menor vigilancia”.
La recomendación logística es implementar una zona de restricción de carga de por lo menos cinco kilómetros alrededor del estadio, con el objetivo de redirigir suministros a turnos nocturnos y premapear rutas alternativas con al menos 48 horas de anticipación.
