La banca mexicana rompió con el tono minimizador del gobierno y empresarios como Carlos Slim Helú frente al recorte de Moody’s a la nota crediticia del país, advirtió que México no puede darse el lujo de arriesgar el grado de inversión y urgió acelerar cambios en Pemex y proyectos de inversión mixta.
«No lo podemos permitir», dijo Emilio Romano Mussali, titular de la ABM, de manera categórica: «Sería tan grave que no tenemos que arriesgarnos», señaló ante la posibilidad de alguna otra baja en la calificación en alguna de las tres calificadoras más importantes en los próximos meses.
Con el recorte que hizo Moody’s, la nota crediticia se ubicó en Baa3 desde Baa2, dejándola al borde de perder el grado de inversión, mismo escenario en que se ubica la nota de Fitch. Previamente S&P ratificó su nota, pero al igual que las otras dos, advirtió sobre el peso que sigue implicando Pemex y el riesgo de no alcanzar la consolidación fiscal como proyecta el gobierno, es decir, la deuda se incrementaría más de lo deseado.
