En un despliegue de sincronía legislativa que haría palidecer a cualquier línea de producción industrial, el denominado blindaje electoral impulsado por Morena y sus aliados (PVEM y PT) alcanzó el estatus de rango constitucional.
A menos de once horas de haber sido aprobadas en el Senado de la República durante la madrugada de este 29 de mayo de 2026, las minutas de la reforma judicial electoral y la nueva causal de nulidad por intervención extranjera consiguieron el aval de la mayoría de las legislaturas estatales.
Una proeza de velocidad institucional que, por mera física y matemáticas de lectura, confirma el clásico estilo de la casa: los diputados locales las votaron y validaron con un entusiasmo inversamente proporcional al tiempo que dedicaron a leerlas.
Con este respaldo exprés, el Congreso de la Unión se declaró listo para emitir el próximo lunes la declaratoria oficial de constitucionalidad de las modificaciones más controvertidas del periodo extraordinario.
