El brote de hantavirus que inicialmente parecía contenido dentro del crucero MV Hondius ha comenzado a mostrar señales de expansión fuera de ese entorno, encendiendo alertas sanitarias a nivel internacional y obligando a reforzar los protocolos de vigilancia.
La Organización Mundial de la Salud mantiene bajo seguimiento a cerca de 80 personas en distintos países, luego de que se identificaran posibles cadenas de contagio que ya no se limitan exclusivamente a quienes estuvieron a bordo de la embarcación. Este cambio en el patrón de transmisión ha generado preocupación entre especialistas, al sugerir que el virus podría estar propagándose más allá del foco inicial.
