El Banco de México optó por mantener sin cambios la tasa de interés de referencia en 6.5 por ciento, decisión que marca una pausa en el proceso de flexibilización monetaria que comenzó hace más de dos años y que llevó al indicador desde niveles históricamente altos hasta su nivel actual.
La determinación fue tomada de manera unánime por los integrantes de la Junta de Gobierno, quienes consideraron que las condiciones económicas actuales permiten conservar el nivel vigente de la tasa mientras continúan evaluando el comportamiento de la inflación y otros factores que influyen en la estabilidad financiera del país.
