Mientras el gobierno federal reporta una relación deuda/PIB aparentemente estable, el analista financiero Juan S. Musi Amione advierte que el crecimiento del saldo nominal de la deuda es una «señal de alerta» que ha colocado al país al borde de perder su grado de inversión.
Esta presión fiscal se traduce en una cifra alarmante: para el año 2026, la deuda pública per cápita se estima en aproximadamente 151 mil pesos por habitante, una carga que para los sectores más vulnerables representa años enteros de trabajo.
