Familias de desaparecidos aseguran que las agresiones de las que fueron víctimas, es una señal clara de que no hay condiciones seguras para protestar por la desaparición de sus familiares.
Reclaman varios aspectos de las agresiones que vivieron directamente el pasado martes 30 de junio, a unas horas antes del encuentro México-Ecuador, en el que la Selección Mexicana se clasificó a la fase de octavos del Mundial 2026.
Uno de los más importantes es la ausencia de identificación de los elementos, en motocicleta sin cromática y con el rostro cubierto, por lo que hoy los califican como un “grupo de choque” enviado directamente a disolver una acción de visibilización —anunciada como cascarita—, que se había avisado y conversado con las autoridades
Además, señalan que ese fue el punto culminante de una escalada de acciones que han tendido a acotar las protestas de las familias, entre ellas mencionan los policías antimotines desplegados una noche antes de la inauguración del Mundial 2026, los “cinturones de paz” que pretendieron cerrarles el paso al día siguiente, y la disposición de dejar pasar solo a 50 familias, sin medios de comunicación, en la jornada del tercer partido de México.
