A prácticamente un año de la instalación formal del Tribunal de Disciplina Judicial, se tienen contabilizados más de 40 casos de personas juzgadoras que enfrentan procedimientos de responsabilidad administrativa y suspensiones provisionales del cargo, que, además, en su mayoría pertenecen a la carrera judicial.
Concebido bajo la bandera de erradicar la opacidad y el nepotismo, defensores de derechos humanos y organizaciones de jueces advirtieron que la institución está siendo utilizada como brazo político para perseguir el criterio judicial.
